jueves, 13 de agosto de 2009

Liberación y Libertad

Crecí en una colonia llamada Liberación en mi ciudad natal, me mudé al estado de Oaxaca y vivo en una calle llamada Libertad.

Liberación: Acción de poner en libertad

La Libertad es un concepto muy amplio y cuenta con numerosas interpretaciones dadas por las diferentes filosofías y escuelas del pensamiento. Se suele considerar que la palabra libertad designa a la facultad del ser humano que le permite decidir llevar a cabo o no una determinada acción según su capacidad intelecual o voluntad.

La Libertad es aquella facultad que permite a otras facultades actuar y que está regida por la justicia.

Mientras que La Libertad es el sujeto en una oración, La Liberación viene a ser la acción libertadora.

No podemos pensar en La Libertad sin tener en mente el imperioso deseo de conquistarla. Pero la conquista significa acción, movimiento, por lo tanto nadie liberta a nadie, el individuo por sí mismo debe de iniciar por liberarse de sus miedos, pero esto no lo logra solo.

Somos individuos eminentemente sociales y sociables, no anacoretas, por lo tanto debemos de hacer una lectura de nuestra realidad, de nuestro entorno, de nuestra vida, sólo así podremos reconocernos en nuestra propia historia como sujetos de ella misma.

Al contextualizarnos dentro de la lectura de nuestra realidad, nos permite reconocer la posición que hemos ocupado a lo largo de nuestra vida en nuestra vida misma y por ende nos da una idea muy general de nuestro actuar como protagonistas de nuestra vida.

Los resultados de este ejercicio muchas de las veces han sido sorpresivos y vergonzantes pues en miles de casos el individuo se da cuenta de su actitud pasiva, sin presencia, sin rostro, sin voz.

Es entonces cuando surge en el hombre el deseo por ser el conductor de su vida, de sus decisiones y de sus consecuencias, pero la gran mayoría de las veces ese deseo se ve acallado por quienes tienen el interés enfermizo de seguir avasallando a cuantos pueden.

Es justo en este momento cuando surge la sociabilización que debe aprovechar el colectivo, pues no es fácil acallar a cientos o miles o millones de voces que pretenden conquistar su propia Libertad.

Para ser Libre hay que desear La Libertad, para ser libre hay que luchar contra los miedos propios, para ser libre hay que buscarse y encontrarse en el contexto social, para ser libre hay que descubrir que otros individuos también son víctimas de la opresión, para ser libre deben de perder el miedo a decir su palabra, para ser libre hay que saber escuchar, para ser libre se debe ser analítico, para ser libre se debe ser crítico, para ser libre se debe proponer, para ser libre se debe estar dispuesto a cambiar, para ser libre se debe amar al prójimo, para ser libre se debe pensar como tal, para ser libre se debe reconocer al autócrata, para ser libre se deben reconocer sus estrategias, para ser libre se debe accionar en La Liberación para encontrar a La Libertad.

Lamentablemente la holgazanería producto del autocratismo no permite que el individuo se esfuerce por pensar, por analizar, por ser crítico, en consecuencia son millones los que nunca se libertarán.

Sólo unos pocos, sólo unos cuantos alcanzarán la utopía.

Muchos tienen miedo a La Liberación porque no saben que harán con su Libertad.

Esto es absolutamente natural pues el bebé que nunca ha visto la cuchara, no sabe qué hacer con ella.

Puede lastimarse o hacer un uso inadecuado de la misma y que pueda dañar a terceros.

Y en muchos de los casos, si ha visto qué se hace con ella imita a aquellos sin saber por qué.

Esto es precisamente el grave riesgo que existe cuando no se sabe cómo actuar ante el grave privilegio de poseer La Libertad. Hoy miles de pueblos que han sido favorecidos para que ellos mismos dicten sus formas de organización y gobierno, sufren los embates brutales de la ignorancia pues sus caciques dictan las nuevas formas del juego generando en consecuencia el mismo proceso de la pérdida de La Libertad.

La ganan para volverla a perder.

Dice una antigua historia que un pueblo al saber que su guía social y espiritual llamado Nefí iba a morir, le pidió antes a éste que le nombrara un rey, cuando habían vivido sin el yugo que esto significa, a lo cual Nefí se negó y consultando a su hermano, éste le comentó será mejor que les nombres a un rey porque de lo contrario la paz y la seguridad con la que hemos vivido por tantos años se va a quebrantar, así que le ofrecieron el trono a todos los ahí presentes pero nadie lo quiso, sin embargo hubo un hombre que vislumbrando la oportunidad de hacer riquezas y tener dominio sobre su pueblo de inmediato aceptó, sojuzgando más tarde a su pueblo que había sido libre, generándose actos de esclavitud, y asesinatos.

Así entonces el ejercicio de liberación es parecido a la construcción de una gran muralla. La Libertad está formada por miles de pequeños actos individuales que unidos y conjuntados con buena argamasa jamás se podrá perder, salvo que no existan atalayas dedicados permanentemente a cuidarla, cultivarla, protegerla, conservarla y preservarla, enseñando a las nuevas generaciones el amor que le han dedicado a esta afanosa tarea.

Es triste reconocer que hoy no existe tal quimera en el mundo, pues todos los pueblos son sometidos unos con reyes, otros con dictadores, otros con presidentes, otros con primeros ministros.

Unos se dicen ser sistemas de gobiernos democráticos y republicanos, pero esto sólo es cierto en tanto cuanto necesitan del sojuzgado para obtener su sufragio que le permita acceder al poder para poderlos avasallar, fuera de ello no existe más la democracia para esos pobres desgraciados.

Así es como se vive la democracia en gran parte del orbe, en donde el rostro y la voz de aquellos que sirven sólo para ser sojuzgados, no existen, ellos son números, ellos son gráficas, ellos son estadísticas, nunca serán gente, nunca serán hombres, nunca serán seres inteligentes y pensantes sólo sirven para dar su voto a favor de quien le toca por turno dominar.

Por esto y mucho, pero mucho más cobra particular interés el que esos individuos algún día despierten del envenenante letargo en el que se encuentran pues ese veneno es como la peste, que logra contagiar a muchos.

Con especial cariño para los que buscan La Libertad